Duelo y confinamiento: ¿Qué hacer?

En estos días de aislamiento y confinamiento, lo más difícil de sobrellevar quizás sea, la muerte de un ser querido. Las medidas sanitarias nos impiden estar cerca de esa persona en los momentos finales de su vida y nos obligan a modificar nuestros rituales de despedida.

Desde Fundación Edad&Vida aportan una serie de recomendaciones para todas aquellas personas que se encuentren en esta situación.

Rituales de despedida

Una de las características que compartimos todos los seres humanos sin importar raza, cultura o religión es la realización de diferentes rituales de despedida de las personas que fallecen. Así, se celebran diferentes tipos de velatorios y funerales que nos sirven para recordar en comunidad a esa persona, para mostrar nuestro afecto hacia ella y hacia sus familiares, además de acompañarlos y sostenerlos en estos momentos. Es obvio que, estos días, dichos rituales no se pueden llevar a cabo de manera normal. Esto no quiere decir que no se puedan realizar. Es posible hacer otros actos con el mismo objetivo.

1. Se pueden realizar rituales individuales de despedida de la persona como preparar un escrito, una carta o un dibujo dedicados a ella. También se puede crear un espacio de recuerdo, que puede ser físico en nuestra casa o virtual en alguna red social o en internet, en el que compartamos aquellos recuerdos y anécdotas que nos deja esta persona, además de poder decorarlo con objetos que le gustan a esa persona, con fotos compartidas o, incluso, vídeos con varias fotos y la música que nos gustaba escuchar juntos.

2. Se pueden realizar despedidas sociales a distancia usando las diferentes tecnologías de las que disponemos. Podemos utilizar las redes sociales para hacer un espacio de recuerdo para que todas las personas que la conocían puedan homenajearla y expresar sus sentimientos. Además, se pueden realizar videollamadas con varias personas para participar en alguna actividad compartida de despedida como, por ejemplo, hablar de los recuerdos que tenemos de ella, leer cada uno una carta dirigida a la persona fallecida, etc.

Proceso de duelo

De la misma forma, el proceso de duelo en estos momentos va a ser, necesariamente, diferente al que hubieras experimentado en una situación de normalidad. Creemos, en primer lugar, que es importante recordar una serie de consejos sobre autocuidado y de acompañamiento a otras personas que están experimentando algún duelo por un ser querido.

Entre las recomendaciones de autocuidados, la persona que está experimentando un duelo:

3. Cuidados físicos: En estos momentos es importante alimentarse e hidratarse correctamente, implicarse en actividades físicas que mantengan activo el cuerpo,. También puede resultar de ayuda cuidar nuestro cuerpo y mantener una correcta higiene personal. Por último, hay que recordar que es importante ser consciente de que algunos días nos sentiremos más cansados y otros más enérgicos, incluso con cambios en el mismo día, así, no hay que culpabilizarse por ello y respetar nuestro ritmo y sensaciones.

4. Cuidados emocionales: En un proceso de duelo es probable que aparezcan emociones intensas y negativas de soledad, tristeza, culpabilidad por no haber podido acompañar a la persona que ha fallecido, enfado, incomprensión, desamparo, etc. Si esto ocurre, debes tener en mente que son normales en cualquier proceso y mucho más en estos momentos de excepcionalidad. Por ello, no las reprimas ni te compares con nadie ni con otros duelos previos, como decíamos, es un momento único y, por lo tanto, nuestro proceso puede ser diferente al de otras personas o duelos previos. Asimismo, es positivo establecer momentos de recogimiento personal en los que podamos estar a solas con nosotros mismos y aislarnos del resto de personas. No obstante, recuerda que tienes gente a tu alrededor, gente a la que importas y te quiere. Habla con ellos, confía en ellos, expresa tus emociones y sentimientos. Todo esto te ayudará a airear todas las emociones negativas que puedan surgir y superar mejor los momentos más complicados.

5. Cuidados mentales: Es posible que tengas dificultades para pensar, para concentrarte, es probable que te encuentres pensando en nada, con momentos ausentes, confuso. Es perfectamente normal, no te exijas demasiado a ti mismo en estos momentos, no tomes decisiones demasiado importantes estos días. Es importante que encuentres momentos para distraerte, momentos de ocio que te permitan evadirte momentáneamente de tu dolor. Además, durante el proceso de duelo es conveniente evitar la sobreinformación acerca del virus, de la situación, de las cifras, etc. para minimizar la aparición de nuevas preocupaciones que deriven en ansiedad o miedo. Finalmente, es posible que sientas que pierdes el control de tu día a día, así es recomendable que te planifiques y establezcas una rutina diaria para ordenar el día.

6. Cuidados espirituales: La espiritualidad es una necesidad humana y va mucho más allá de profesar una determinada creencia religiosa. De esta forma, si lo necesitas, te recomendamos que crees ese espacio del recuerdo del que hablábamos más arriba, aprovecha para meditar o estar en silencio con tus pensamientos, aprovecha para escribirlos y/o desarrollar tu creatividad.

De igual manera, durante estos días de confinamiento es posible que no podamos acompañar de la forma en la que nos gustaría a alguna persona de nuestro entorno que esté pasando por un duelo. En estos casos, para ofrecer un adecuado acompañamiento a personas que están pasando por un duelo, debemos tener en cuenta:

7. Es posible que experimentes sentimientos de tristeza, rabia, impotencia o enfado por no poder estar al lado de esa persona y prestarle tu soporte en estos momentos. Es normal que te sientas así, todos nos sentimos así. No obstante, recuerda que, afortunadamente, hoy en día tenemos una infinidad de recursos a nuestra disposición para poder transmitir nuestros sentimientos y apoyos a estas personas. Usa todas las aplicaciones tecnológicas disponibles para acompañar. En estos momentos recuerda que es importante respetar los ritmos propios de la persona, acompáñala en su silencio, sé empático facilitando su desahogo, deja que se exprese en la forma en que lo necesite, evita frases hechas, etc.

8. Participa de alguna forma en la despedida de la persona que ha fallecido. Puedes expresar tus sentimientos y compartir tus recuerdos de las diversas formas que hemos comentado anteriormente.

9. Hay que prestar especial atención a los niños y menores en proceso de duelo. Se debe incluirlos en los rituales, explicarles según su nivel de comprensión lo que ha pasado, escuchar sus miedos y tranquilizarles, desculpabilizarles, no ocultarles nuestros sentimientos, proporcionarles afecto y ofrecer oportunidades para el diálogo sobre lo ocurrido y la despedida de la persona (se le puede decir que haga un dibujo o escriba una carta de despedida).

Asimismo, es posible que en estos momentos tengamos alguna persona ingresada en un hospital, en un centro residencial, en las unidades de cuidados intensivos o en las de paliativos con un pronóstico de vida muy limitado. Somos conscientes de lo duro que es no poder estar al lado de esta persona, acompañándola. Confía en los profesionales sanitarios. Pídeles que trasladen tu cariño, afecto y mensajes de apoyo. Además, si es posible, facilítales un móvil u otro dispositivo para poder realizar llamadas a tu ser querido.

Finalmente, recuerda que esta situación pasará y volveremos a nuestras vidas cotidianas. Ese momento en que volvamos a encontrarnos con nuestros allegados podemos aprovecharlo para realizar una ceremonia tradicional de despedida de las personas que han fallecido en estos días. Esto nos ayudará a normalizar y superar nuestro proceso de duelo en estos días de confianamiento.

Fuente: Fundación Edad & Vida

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