Una exposición recoge el resultado de la investigación artística en torno al Cementerio de los Ingleses

Enclave Pronillo acoge desde el jueves 13 de febrero, una exposición que recoge el resultado de una investigación artística en torno al Cementerio de los Ingleses, un jardín situado en el corazón del barrio de Cazoña de Santander.

El jardín esconde un pedazo de historia, desconocida aún para muchos santanderinos, que los artistas Germán de la Riva e Itsaso Iribarren se propusieron sacar a la luz hace algunos meses. Así nació ‘Una isla en un barrio’, una investigación artística en torno a este lugar que fue premiada en la convocatoria de ayudas ‘Cultura Emprende’ de la Fundación Santander Creativa en 2019.

Ahora, con el ánimo de compartir los resultados de este proceso de indagación en torno al camposanto, los responsables del proyecto han preparado una exposición que se inaugura hoy jueves a las 19.00 horas.

La muestra, que se podrá visitar hasta el 5 de marzo, de lunes a viernes de 9.00 a 21.00 horas, recoge los materiales generados durante las diferentes fases de la investigación. Textos, imágenes e ilustraciones conforman una instalación audiovisual que se proyectará sobre las paredes de la capilla acompasada por los sonidos del camposanto.

“Se trata de vivir la experiencia de visitar este lugar aún desconocido para muchos santanderinos, siguiendo los momentos vividos durante los paseos que realizamos el pasado verano”, ha explicado los creadores.

El enclave, conocido como el Cementerio Protestante Inglés o Cementerio de los Ingleses, está situado en la calle Cardenal Herrera Oria de Santander. Fue inaugurado en 1864 para dar sepultura a aquellos que no profesaban la religión católica y desde 1990 no se entierra a nadie en él. En el cementerio hay 128 personas de diez nacionalidades diferentes.

Se encuentra rodeado de los bloques de viviendas y edificios del barrio de Cazoña. El terreno, al que se accede a través de una gran puerta de hierro, está poblado por árboles frondosos, diversos tipos de plantas y sepulturas, conformando un jardín, un espacio de tranquilidad en el corazón de este barrio santanderino.

Su historia entronca con la de trabajadores manuales, ingenieros y otros especialistas de nacionalidad inglesa que tuvieron una gran vinculación con fábricas santanderinas durante finales del siglo XVIII y principios del XIX. Todas estas personas llegaban a través del mar haciendo el viaje desde sus países de origen hasta la costa del mar Cantábrico. Algunos permanecían en el puerto al que llegaban, como el de Santander, y otros, como es el caso de marineros y capitanes de barco, retornaban a sus lugares de procedencia para volver a realizar este trayecto en diversas ocasiones.

A lo largo del proceso de investigación que se ha prolongado durante varios meses, los responsables han trabajado con documentos históricos relacionados con la memoria, el urbanismo y el propio espacio en el que se enclava el Cementerio Británico.

Fuente: elfunerariodigital.com